Mi primera vez en un set de fotos
Fecha: 22/03/2025,
Categorías:
Hetero
Autor: Snowy2000, Fuente: CuentoRelatos
... bastante bueno con la palabra. Terminé zanjando la conversación con un impulso de idiotez.
Fui detrás de un biombo que tenía en el estudio y me probé el conjunto. Me pesa y duele admitir que tenía razón, y que no solo el color, sino el conjunto me quedaba mucho mejor de lo que esperaba; pero el orgullo no me dejaba perder el debate.
— ¿Ves? — salí y me mostré — Horrible
Ramiro se rio. Suspiré indignada, pero me duró muy poco en cuanto me di cuenta de que estaba prácticamente desnuda frente a él. Y dirán: «En la sesión lo ibas a hacer igualmente» ¡Pero no es lo mismo! Me sonrojé como un tomate y corrí otra vez al biombo, aunque la voz de Ramiro me trajo de vuelta al mundo.
— ¿Querés probar? — escuché.
Me asomé y estaba él acomodando unos cuantos focos hacia una zona donde había extendida una especie de lona blanca –que seguramente tiene un nombre-. Señaló una x en el suelo y me mostró la cámara en sus manos.
No sé por qué me sentía tan tímida en ese momento, yo no soy así, pero me acerqué a paso lento hasta donde me indicó y me quedé parada. Me invitó a posar y él se preparó para sacar algunas fotos. Había demasiada rigidez en mi cuerpo, y es algo que me remarcó unas cuantas veces, decía que las poses no eran naturales. Se acercó a mí después del décimo intento fallido y sin aviso ni permiso, tocó mi pierna para acomodarme, mis brazos y mi cintura. Me puso en una posición extraña, algo incómoda, pero me indicó tomar aire y relajarme; después de eso hizo la ...
... foto.
Una foto realmente increíble. El talento y experiencia del fotógrafo era evidente.
Me solté más después de eso. Foto a foto, mi recientemente descubierta timidez desaparecía y dejaba salir un lado más carismático en mí, o al menos eso sentía. Ramiro daba indicaciones, me pedía otras poses, y yo cumplía con todas ellas; incluso hice uso de la lencería que la marca había traído para la sesión y me cambié varias veces el conjunto.
Me dejaba llevar, disfrutaba de hecho lo que estaba haciendo, aunque parte de mí me estaba llevando a tomar impulsos, y esos impulsos me hacían ser más jugada. Las poses eran cada vez más sugestivas, y Ramiro me incentivaba a seguir por ese camino. La adrenalina recorría mi cuerpo, mis pulmones llenos de aire me hacían marear y sentía como poco a poco el corazón bombeaba más fuerte ¿nervios? No, ya no era eso.
Veía a Ramiro tan estoico, tan profesional, él estaba en un punto completamente opuesto a mí, y en un momento eso llegó a molestarme ¿Cómo es posible que yo estuviese tan excitada y él siguiera como si nada? La experiencia que tenía en su trabajo era digna de admiración, pero entonces estaba dispuesta a romperlo.
Tenía puesto en ese momento un conjunto de encaje rojo. La tanga era muy delicada, los patrones en el encaje exquisitos, el rojo muy intenso y apasionado. Entre la delgada capa del corpiño podía verse incipiente parte de mi pezón. Miré con picardía a Ramiro, él seguía ensimismado en su trabajo. Repetidas veces intenté ...