1. La Mona ha vuelto


    Fecha: 23/02/2023, Categorías: Confesiones Autor: danynitajo, Fuente: CuentoRelatos

    Era el final del verano, los chicos de la ciudad estaban de vuelta en la escuela y la ciudad ya no tenía el bullicio y ajetreo de las vacaciones. Cerca al lago en la finca, ya no se escuchaban los vehículos y motos que pasaban camino a los lugares de baño a la orilla del lago. Mi familia seguía lejos y yo vivía solo.
    
    Ya sabía que la Mona estaría por estos lados en unos días, y que mantenía una comunicación con ella, de vez en cuando hablábamos por Messenger o una llamada para una u otra felicitación.
    
    Unos días después de saber que ya estaba en la isla y de habernos visto un par de veces en la calle, le pregunté si quería pasar un rato conmigo, me pidió la recogiera en su casa tipo 9 pm.
    
    A los 9 pm en punto ya estaba yo, esperando en la puerta de su casa. Ella salió en un vestidito de esos que me gustan, livianos y simples, se imaginaba su cuerpo delgado y en forma debajo de él.
    
    Hacía ya varios meses de nuestro encuentro fortuito en casa de unos amigos. Tanto ella como yo nos sentíamos a gusto con la relación amistosa que teníamos.
    
    Salimos hacia la casa finca, a la orilla de la carretera por el lago, charlamos mientras llegábamos.
    
    Ya en la casa nos pusimos vestidos de baño y a esa hora ya 9:30 pm nos metimos a la pileta, el agua tibia como la recordada piel de la Mona, acariciaba nuestros cuerpos mientras platicábamos sobre los ires y venires de la vida, de su estancia fuera del país, como estaban nuestras familias, y todo lo que podía haber pasado a los ...
    ... dos en ese tiempo de meses que habían pasado hasta la fecha.
    
    Mientras el agua de la pileta se mantenía tibia el aire de la superficie estaba frio, invitándonos a abrazarnos y calentarnos el uno con el otro, ambos sabíamos lo que queríamos, queríamos darnos cariño, amor de amigos y sexo para alivianar nuestro stress, sexo por diversión.
    
    Ya abrazados y besándonos m nos desinhibimos y despojamos de los vestidos de baño, seguimos jugando con nosotros en la pileta por un rato, nos tocábamos y acariciábamos como niños con juguete nuevo.
    
    Al cabo de un ratito más, salimos de la pileta y envueltos en unas toallas, nos encaminamos a una más cómoda cama en una de las habitaciones de la casa.
    
    Mientras nos acariciábamos y besamos, nos acostamos sobre el lecho de la pequeña cama, nuestros cuerpos todavía húmedos se entrelazaban y disfrutaban el uno del otro, busque con mi boca las recordadas fresas de sus bellos pezones, y dándole besos, momentáneamente me despedí de ellos para bajar pasando por su ombligo, camino a su pequeña hendidura, donde nuevamente bese esos labios para luego abrirlos delicadamente con mi lengua y saborear la delicadez sexual de la Mona. Me dedique a lamer, y acariciar con mis labios y lengua ese centro de placer, pequeños mordiscos sobre su clítoris, provocaban gemidos de dulzura y placer de la boca de ella.
    
    Me gire, era mi turno de sentir su boca sobre mi pene, que rico se sentía, la fragilidad de su lengua sobre el glande y frenillo de la corona del ...
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