Cornudo (1)
Fecha: 20/10/2022,
Categorías:
Infidelidad
Autor: Economista, Fuente: CuentoRelatos
... y los consoladores, Claudia cogió el mas grande de los tres que había y después me lo dio.
- Toma, ¡méteme esto mientras me comes!, estoy a punto de correrme, dijo quitándose el tanguita y ahora sí abriéndose de piernas sin tela que la dificultara hacerlo.
Volvió a apoyar la espalda en el respaldo de la cama, yo cogí la polla de plástico con la mano y lo puse a la entrada de su coño.
- ¡¡Vamos métemela!!, ¡necesito que me penetres con algo!
Empujé los 18 cm de juguete hasta que estuvieron dentro del cuerpo de mi mujer que gimió como si la estuvieran pegando el mejor polvo de su vida. Luego empecé un mete saca a la vez que lamía su pequeño e hinchado botoncito del placer. No tardó un minuto en correrse aplastándome la cara contra su coño mientras yo no dejaba de follármela con la polla realística.
Luego me ví allí sumiso, a cuatro patas, con el culo todavía abierto, la cara empapada y sujetando uno de los juguetes que yo había comprado a Claudia para que disfrutara, mi mujer sofocada tenía una muesca desencajada de placer. Eché la vista 8 años atrás, retrocediendo a la noche de la boda de Pablo y Marina, cuando por primera vez Claudia me metió la funda de un puro por el culo y me puse a recordar los acontecimientos vividos con mi mujer hasta llegar a la situación actual.
12
Como ya he dicho, 8 años atrás, aquella noche de la boda de Pablo con Marina, fue cuando empezó a cambiar todo. Antes era ya mas que evidente que era Claudia la que llevaba las riendas ...
... de lo que pasaba en nuestra relación y la que tomaba todas las decisiones, pero en el ámbito sexual la noche en que me penetró con la funda del puro fue como el pistoletazo de salida hacia buscar nuevas cosas.
Un año mas tarde nos casábamos nosotros y durante todo ese año hasta nuestra boda por supuesto que seguimos manteniendo relaciones, pero ya se hacía claramente lo que quería Claudia, lo normal es que ella llevara el control poniéndose encima de mi, luego se tumbaba y corría mientras yo chupaba su coño y terminaba masturbándome mientras ella me metía un dedo por el culo.
Cada vez con mas frecuencia fuimos incluyendo los juegos donde ella me penetraba analmente, empezamos con la funda del puro, luego alguna verdura pequeña, tipo zanahoria, con los dedos, lo típico, yo lo disfrutaba mucho y mi por entonces novia también. Era evidente que le proporcionaba gran satisfacción el hacer y deshacer a su antojo con mi ano, se reafirmaba el dominio que tenía sobre mi y a los dos nos gustaba. También su lenguaje se fue volviendo mas soez y a Claudia cada vez le importaba menos llamarme maricón, cerdo, cornudo, putita o cualquier tipo de insulto mientras me sodomizaba.
Pero yo quería mas y a pesar del miedo que me daba hacerlo, un mes antes de nuestra boda decidí regalarle a Claudia su primer arnés para que lo utilizara conmigo. Era algo muy básico, un cinturón del que colgaba un cilindro rosa de silicona de unos 14 o 15 cm y un grosor de unos 3 cm.
La noche que se lo dí ...