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    Fecha: 17/09/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Y para ello debo decir que me he especializado en mujeres mayores de 65 años . Me planto en los 80 porque ya creo que es bastante aunque hay candidatas.
    
    He tenido relaciones con solteras, separadas y viudas .
    
    Todas están necesitadas de amor y de sexo porque buscan el paquete y en algunos casos lo devoran.
    
    Lo más habitual es una cita en su domicilio donde procuro quedar bien llevando una botellita de buen vino .
    
    Mantenemos una conversación y ellas me cuentan sus preferencias . Procuro no hablar de dinero por mi oficio pero sí alabo su oficio de expertas cocineras. Porque antes del amor empezamos por saciar el apetito y todo sin prisas .
    
    La mayoría jubiladas no tienen problemas de tiempo y pasamos la tarde y la noche también.
    
    Los besos son jugosos , babosos y muy lenguaraces .
    
    Cuando llega el momneto más íntimo y ellas se despojan de su lencería más sexy , las deposito en la cama y acaricio sus piernas , su cuerpo y sus pechos . Enjugo su concha para que esté más brillante y humedecida y si caso hace falta más echo mano de un lubricante .
    
    Con mucho tacto nos apretamos en abrazos y besos y ellas acarician mi miembro e incluso lo chupan con deleite.
    
    Les digo que no hay prisa . Ellas poco a poco ...
    ... se dejan hacer . Les hablo delicadamente y les pido que se acaricien. Y obedecen . Se masturban los pezones y el clítoris . Yo desenfundo el arma y lo froto contra su vulva y clítoris golpeando en ella . Se vuelven locas .
    
    La penetración procuro hacerla lenta para no notar impedimentos perturbadores .
    
    Si acaso cuesta y duele lo tomamos como un juego para no herirlas.
    
    Y comienzo de nuevo mediante lametones y con la ayuda del dedo o dos dedos penetro hasta donde llegue y facilito que ellas estén cómodas.
    
    Una vez conseguida la penetración , las miro , las beso , las coloco encima de mi cuerpo y les pido que disfruten haciendo lo que más deseen.
    
    Pero les gusta lo que más es el misionero . Y los empellones con ruido carnal y humedad vaginal .
    
    Acostumbro a llevar un vibrador masturbador y otro de simple vibración.
    
    Debo controlarlas bien porque se lanzan y tienen orgasmos previos .
    
    Una vez llegados al éxtasis nos abrazamos , descansamos y charlamos admirando nuestros cuerpos.
    
    A mi especialmente me gsutan las rellenitas porque hay más y sus caras peponas destilan lujuria .
    
    El momento de la despedida es cruel, no me dejan salir sin más . Entonces les pido un pequeño óbolo y la promesa de mi regreso . 
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